Crónica de la Maratón de Valencia

Aquí está la crónica que escribió nuestro compañero Tony después de correr la Maratón de Valencia junto a su hermano Chema. Enhorabuena a los dos por el logro conseguido y por ya estar pensando en el siguiente reto.

 

Un maratón es una de las pruebas mas apasionantes que existen , y a su vez la mas “fácil” de correr o la mas difícil, todo depende de cómo quieras planteártela.  Me explico: si te planteas el maratón como un rodaje de tirada larga, saliendo muy despacio, disfrutando de la prueba y progresando poco a poco, siempre escuchando a tu cuerpo y a tu organismo y pecando siempre de prudente, os puedo asegurar que finalizar esta prueba será una de las experiencias mas satisfactoria que hayáis tenido y más si el maratón logras completarlo en compañía de un miembro de la familia como es mi caso, mi hermano Chema, al que desde hacia tiempo le reclamaba que lo hiciera junto a mi, y ha sido a la postre, una de las experiencias mas gratificantes de mi vida.

Claro está, que para correr una maratón, debemos de estar mínimamente entrenados.

Todo comienza muchos meses atrás cuando estás firmemente decidido a ello, con muchas horas de entrenamiento consciente, cuidando los detalles al máximo, alimentación, descanso… y no olvidando el resto de tus “obligaciones”, familia, trabajo…

El Maratón elegido fue el de Valencia, con un circuito prácticamente plano, ciudad que a los dos nos trae tan buenos recuerdos de años jóvenes, en los que el deporte se había sustituido temporalmente, por la fiesta nocturna, y en la que el circuito es prácticamente plano, pues soy de los que piensa que el sufrimiento excesivo de nada sirve.

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La feria de corredor y organización, simplemente es espectacular con una ciudad volcada por y para el corredor, al nivel de cualquier maratón de fama mundial, y después de la obligada recogida de dorsal y de la compra de artículos varios, nos dedicamos a dar cuenta de la gastronomía valenciana que para lo que nos venia encima, va sobrada de hidratos.

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El día de la carrera, IMPRESIONANTE, casi 13.500 corredores y muchísimas más acompañado a los mismos, hace que las pulsaciones se disparen y que parezca que nunca empezaras a correr.

Pistoletazo de salida y los kilómetros van pasando como si nada uno tras otro, Chema se encuentra bien y el ritmo le va, demasiados kilómetros hechos que su cuerpo reconoce como habitual, pero llegados al km 32-33 sus gemelos dicen basta y un calambre tras otro nos hacen caminar y correr a ratos, a lo que a su pregunta : ¿Tony que hago?   mi respuesta seria clara : “Reponerte y llegar, en este punto poco podemos hacer”. Aquí es donde quiero explicaros la mención que hacia al principio a cuidar los detalles. Todos y cada uno de los entrenamientos largos realizados, Chema llevaba su propio bidón con sales y también solíamos beber en las fuentes que nos encontrábamos en nuestro recorrido al entrenar. En carrera debemos de repetir las mismas pautas, y el bidón lo obviamos, gran error, pues Chema y debido a sus pequeños problemas de salud lo necesita y necesitará, y aun a pesar de ello, sufrió y venció. Mi admiración hacia él, que sé, lo que una vez terminada la maratón, le costó recuperar. Muchas veces se obvia las circunstancias contra las que muchas personas que desconocemos, les cuesta hacer algo, que para otros sin ningún problema nos parece “normal”.

La experiencia de correr en familia no tiene precio, y desde esta crónica animaros, si es posible, a que lo fomentéis, a compartir deporte en familia, pues como es sabido, “la familia que lucha unida, permanece unida”.

No es necesario una buena clasificación, una medalla …… para nosotros es mucho más, es al fin y al cabo , hacer lo que nos gusta y ser felices, y tener la suerte de contar con el apoyo incondicional de la familia.

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Gracias amigos.

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