Carlos y Carmen, Jóvenes del Año 2026: «El Centro es nuestra segunda casa»
Cada año, el Centro Asturiano de Oviedo reconoce a dos jóvenes que representan los valores, el compromiso y el espíritu de nuestra entidad. En esta edición, los Jóvenes del Año 2026 son Carlos Olay y Carmen Pastor, dos socios que han crecido entre entrenamientos, veranos en la piscina, amistades y momentos inolvidables dentro del club.
Conversamos con ambos para conocer qué significa para ellos este reconocimiento y qué lugar ocupa el Centro en sus vidas.
¿Qué sentisteis cuando os comunicaron que habíais sido elegidos Jóvenes del Año?
Carlos: Me sentí muy afortunado. No todo el mundo tiene el privilegio de ser Joven del Año, así que recibir este reconocimiento me hizo muchísima ilusión y me siento muy agradecido.
Carmen: La verdad es que me hizo muchísima ilusión. Fue una sorpresa porque no me lo esperaba y me sentí muy agradecida de que pensaran en mí para un reconocimiento tan especial.
¿Qué significa para vosotros recibir esta distinción?
Carlos: Significa mucho porque he crecido aquí y gran parte de mis recuerdos y de mis amistades están relacionados con el Centro. Sentir que valoran todo lo vivido y compartido me hace muy feliz.
Carmen: Para mí también significa muchísimo. El Centro ha formado parte de mi vida desde que era pequeña y recibir un premio así hace que valore todavía más todo lo que he vivido aquí y a toda la gente que ha estado a mi lado.
¿Cómo comenzó vuestra historia en el Centro Asturiano?
Carlos: Soy socio desde hace unos diez años. Entré cuando vine a jugar a hockey sobre patines y, desde entonces, el Centro ha sido parte de mi día a día.
Carmen: Yo formo parte del Centro desde que era un bebé. Mis padres se hicieron socios cuando era muy pequeña y aquí he pasado fines de semana, veranos y muchísimos momentos con mi familia y mis amigos. Con los años se ha convertido en un lugar muy importante para mí.
Si tuvierais que quedaros con un recuerdo, ¿cuál sería?
Carlos: Me quedaría con todos esos veranos y los momentos compartidos con mis amigos. Más que un momento concreto, creo que lo especial es todo lo vivido aquí durante tantos años.
Carmen: Me cuesta elegir solo uno. Me quedo con los veranos en la piscina, las tardes con mis amigos, los ratos con mi familia… Al final, son esos pequeños momentos los que más recuerdas.
¿Quiénes han marcado vuestro paso por el Centro?
Carlos: Mi familia, mis amigos, pero sobre todo mis entrenadores y mis compañeros de equipo. Han hecho que el Centro Asturiano sea como mi casa.
Carmen: Sin duda, mi familia, porque gracias a ellos el Centro siempre ha estado presente en mi vida. También mis entrenadores, que me han enseñado muchísimo, y todas las personas que he ido conociendo aquí durante estos años.
El deporte ha formado parte de vuestra vida. ¿Qué os ha aportado?
Carlos: El hockey sobre patines me ha enseñado valores muy importantes como el compañerismo, la empatía y el esfuerzo. Son aprendizajes que van mucho más allá del deporte.
Carmen: El triatlón ha sido una parte muy importante de mi vida. Me ha enseñado a ser constante, a organizarme para compaginar los estudios con los entrenamientos y a no rendirme cuando las cosas no salen como esperas. Además, gracias a él he conocido a personas que hoy son muy importantes para mí.
¿Tenéis algún rincón favorito dentro del Centro?
Carlos: Sin ninguna duda, el polideportivo, y especialmente la pista de hockey. Es donde tengo algunos de mis mejores recuerdos.
Carmen: En verano elegiría la piscina exterior, porque allí paso muchísimas horas con mi familia y mis amigos. El resto del año me quedo con la zona del futbolín y la pista de atletismo junto al campo de fútbol, porque forman parte de mi día a día.
Si tuvierais que definir el Centro con tres palabras…
Carlos: Amistad, unión y diversión.
Carmen: Familia, amistad y recuerdos.
¿Qué creéis que hace diferente al Centro Asturiano de Oviedo?
Carlos: Creo que el ambiente. Aquí todo el mundo termina sintiéndose como en casa y eso es algo muy especial y difícil de encontrar.
Carmen: Estoy de acuerdo. Es un sitio muy cercano, muy familiar. Es donde he crecido, donde he compartido muchísimos momentos con mi familia y mis amigos y donde siempre me he sentido como en casa.
¿Qué le diríais a un niño o una niña que empieza ahora a disfrutar del Centro?
Carlos: Que aproveche cada momento, que haga amigos y participe en todas las actividades que pueda, porque aquí va a vivir experiencias y recuerdos que no va a olvidar nunca.
Carmen: Yo le diría exactamente eso: que disfrute de todo lo que ofrece el Centro, que participe, que haga amigos y que aproveche cada momento, porque sin darse cuenta estará creando recuerdos para toda la vida.
El próximo año el Centro Asturiano celebrará su Centenario. ¿Cómo imagináis el futuro del club?
Carlos: Me imagino un Centro todavía más moderno y con más actividades, pero manteniendo siempre el ambiente y la esencia que tiene ahora.
Carmen: Me gustaría que siguiera evolucionando y ofreciendo nuevas oportunidades para todos, pero sin perder ese ambiente cercano y familiar que hace que tantas personas nos sintamos como en casa.
Para terminar… completad esta frase: «Para mí, el Centro Asturiano de Oviedo es…»
Carlos: Un segundo hogar.
Carmen: Una segunda casa. El lugar donde he crecido, donde he compartido momentos con mi familia y mis amigos y donde he vivido algunos de los mejores recuerdos de mi infancia.
Dos historias diferentes con un mismo denominador común: el Centro Asturiano de Oviedo ha sido mucho más que un lugar donde practicar deporte o disfrutar del tiempo libre. Ha sido el escenario donde han crecido, han hecho amistades y han construido recuerdos que les acompañarán siempre.
¡Enhorabuena, Carlos y Carmen! Gracias por representar con tanto orgullo los valores de nuestro Centro.

