Este año el reconocimiento como Jóvenes del Año del Centro Asturiano de Oviedo recae en dos socios que han crecido entre sus instalaciones, actividades y amistades: Iria Franco García y Mateo Ruiz Riu. Hablamos con ellos sobre lo que significa este galardón y sobre lo que representa el Centro en sus vidas.

¿Qué sentisteis cuando os dijeron que seríais los Jóvenes del Año?
Iria: Fue una sorpresa muy grande, ¡y una alegría! Para mí es algo muy especial, porque soy socia desde que era una enana y tengo muchos recuerdos allí. Ser Joven del Año representa toda la felicidad que me ha dado el club durante estos años… y la que me seguirá dando.
Mateo: Yo también me sentí muy orgulloso. Es un honor representar al lugar donde he pasado tanto tiempo en los últimos años. Me ha dado muchas cosas buenas, y recibir este reconocimiento me emociona.
El CAO es un lugar donde haces amigos para toda la vida
¿Desde cuándo sois socios y cómo empezó vuestra relación con el Centro?
Iria: Desde que nací. Mi madre ya era socia desde pequeña y nos hizo socios a mi hermano y a mí. Siempre ha sido parte de mi vida.
Mateo: En mi caso, hace casi diez años que formo parte del Centro. Empecé siendo un crío y desde entonces no he parado. Es un sitio donde he vivido muchas etapas.
El centro siempre ha sido parte de mi vida
¿Qué recuerdos guardáis con más cariño?
Iria: Me acuerdo especialmente de los viernes después del cole, cuando subíamos al Centro a pasar la tarde con las amigas. Era un plan fijo y súper divertido.
Mateo: Tengo muchos recuerdos bonitos, sobre todo en el equipo de fútbol, en las piscinas y en las actividades dentro del edificio. Todos esos momentos te marcan.
Aquí te sientes parte de una gran familia
¿Qué es lo que más os gusta hoy del Centro?
Iria: ¡Todo! Las actividades que más me gustan son el baloncesto y el baile regional, aunque he hecho de todo. Me encanta el polideportivo, la piscina, los parques de bolas… es difícil elegir solo una cosa.
Mateo: Para mí, lo mejor son las amistades que haces aquí y todos los recuerdos que se van acumulando. Y mi sitio favorito es, sin duda, el campo de fútbol. Es donde más tiempo paso y me siento como en casa.
Ser Joven del Año representa toda la felicidad que me ha dado el club durante estos años
¿Cómo creéis que el Centro puede seguir siendo atractivo para las nuevas generaciones?
Mateo: Pues sinceramente, con que siga como hasta ahora, ya lo es. Las actividades, el ambiente, las instalaciones… todo funciona y engancha.
Iria: Estoy de acuerdo. Es un lugar donde haces amigos para toda la vida, siempre hay algo que hacer, y te sientes parte de una gran familia. El Centro es felicidad.
