Luis Manuel Cabrero Morchón y Visitación Nava Iglesias, Visi para los amigos, no solo han sido elegidos Abuelos del Año 2025 del Centro Asturiano de Oviedo, sino que además son historia viva de esta casa. Desde hace seis décadas, este lugar forma parte de su día a día, de su familia y de su memoria. Socios desde jóvenes, padres, abuelos, deportistas, apasionados del teatro, del tenis, del parchís o de la lectura… Ambos encarnan los valores de compromiso, comunidad y amor al Centro. Con ellos, el espíritu del CAO se entiende mejor: como un lugar de encuentro, de vida compartida, de raíces.

¿Cuándo empezasteis a venir al Centro?
Luis Manuel: Yo me hice socio con 17 años, aunque fue mi madre la que me apuntó. Aquí no había nada entonces. Lo que hoy es la sede del Naranco estaba en ruinas. Hemos visto crecer el Centro desde cero, literalmente. Nos ha acompañado toda la vida.
¿Qué representa el Centro en vuestra vida?
Visi: Todo. Es mi segunda casa. He pasado aquí tantísimos momentos… Yo inauguré el teatro, participé después en su reforma, y llevo toda una vida vinculada al grupo de teatro. También fui capitana del equipo femenino de tenis veteranas y llegué a ser campeona en uno de los torneos. Ahora vengo a jugar de martes a jueves, y también me apunto al parchís con mi pandilla.
Además, participo en un club de lectura los martes. ¡Siempre hay algo en lo que participar! Este sitio es mucho más que deporte.
Luis Manuel: Yo fui capitán del equipo de veteranos de tenis. Siempre usaba la pista 1. Tanto, que digo en broma que cuando me muera traigan mis cenizas a esa pista. Ahora ya no juego, pero hago natación casi a diario, y usamos mucho la piscina exterior por las mañanas.
Esto es el paraíso. No lo cambio por nada
¿También vuestros hijos y nietas están vinculados?
Luis Manuel: Sí, tenemos tres hijos y dos nietas pequeñas, de 1 y 4 años. Todos son socios. Es una alegría poder ver cómo el cariño por el Centro se transmite. Lo hemos vivido todo aquí: el deporte, las fiestas, los amigos, los veranos…
Visi: Es un lugar que une generaciones. A veces no somos conscientes del valor que tiene tener un sitio así, donde pueden compartir tiempo abuelos, hijos y nietos.
¿Qué destacaríais de vuestra trayectoria como socios?
Visi: La sensación de pertenencia. He crecido y envejecido con el Centro. He hecho teatro, deporte, amistades duraderas. Aquí no solo vienes a hacer cosas: vienes a sentirte parte de algo. Eso no tiene precio.
Luis Manuel: Y el trato humano. Conocí a Gerardo, el actual gerente, incluso antes de que lo fuera, por su etapa en la empresa privada. Verle aquí ahora, gestionando el Centro, es como cerrar un círculo.
Cuidad el Centro. Es un tesoro para el futuro
¿Qué mensaje le daríais a las nuevas generaciones?
Luis Manuel: Que cuiden este lugar. Que lo valoren. Nosotros lo dejamos bien para nuestros hijos y queremos que ellos hagan lo mismo. A veces no se valora lo suficiente, pero esto es un tesoro. Es impagable.
Un año especial para vosotros…
Visi: Sí, además de ser Abuelos del Año, este agosto hacemos 51 años de casados. Y seguimos viniendo al Centro como el primer día.
GRACIAS y ENHORABUENA a Visi y Luis Manuel que, entre raquetas, libros, nietas y chapuzones, siguen dando ejemplo de compromiso, energía y pasión por un Centro que sienten tan suyo como el primer día.
